TENER INFORMACIÓN REAL MEJORA LA ACEPTACIÓN DE LOS PLAZOS DE RECUPERACIÓN.
Una de las preguntas que más le hacen a una persona en proceso de recuperación de una lesión, enfermedad o cirugía es: ¿cuánto te queda para recuperarte?
Y la mayoría de veces la persona responde “no lo sé”, porque realmente no lo sabe.
A continuación te contamos varios aspectos sobre esta y otras preguntas y el porqué no hay un plazo concreto de recuperación.
- LAS PREGUNTAS DEL ENTORNO.
Los familiares, amigos y/o conocidos suelen tener mucho interés en saber cuánto tiempo de recuperación queda, por lo que son habituales preguntas como: ¿cuánto te queda para volver?, ¿aún vas con muletas o cabestrillo?, ¿pero no te operaron ya hace 5 meses?, o ¿aún no has vuelto a trabajar?
El objetivo de estas preguntas siempre es mostrar interés y empatía por la persona en proceso de recuperación, pero sin quererlo, añaden estrés o preocupación.
Con una pregunta abierta como “¿cómo estás?” se evita esto y se deja a la persona que decida si quiere hablar sobre su recuperación o sobre cualquier otra cosa.
2. LAS PREGUNTAS DE LA PERSONA.
Muy pocas veces una persona en proceso de recuperación pregunta en consulta: “¿cuánto voy a tardar en recuperarme?”.
Puede sonar raro, pero la realidad es que la persona quiere recuperarse, y lo que le preocupa es si lo conseguirá, y no tanto el plazo o el tiempo que necesite para ello.

María Herrero Herrero — Fisioterapeuta (Nº Col. 2538), Readaptadora, Lic. CC. AF. y Deporte
3. EL PLAZO DE VOLVER DEPENDE.
El tiempo que necesita una persona para recuperarse depende tanto de la propia lesión como de la vida en sí.
Es cierto que hay plazos de curación biológica mínimos que están estudiados y, en base a ello, se toman decisiones terapéuticas como cuándo hacer la siguiente radiografía o cuándo se permite apoyar el pie tras una operación.
Pero eso es solo un factor. Luego hay muchos otros, unos propios de la persona como su estado de salud previo o su condición física, y otros externos que pueden condicionar la rehabilitación, como que un familiar enferme o un cambio de domicilio.
Todos estos factores condicionan el tiempo que necesitará la persona, por lo que cada plazo para cada VOLVER será diferente.
4. EXPECTATIVAS: ACEPTACIÓN O FRUSTRACIÓN.
La información que se tenga sobre los plazos de recuperación, ya sea por parte de los profesionales sanitarios como del entorno, marcará las expectativas de recuperación de la persona.
Una información irreal hará que la persona se frustre al ver que no consigue recuperarse “cuando toca”. Sin embargo, si la persona está bien informada y tiene un entorno que le sume, aceptará su evolución y los condicionantes de su vida.
5. LAS INCOHERENCIAS DEL “SISTEMA”.
Esta teoría sobre aceptar los tiempos de recuperación que necesite cada persona con la información que le da el personal sanitario (médico, traumatólogo o fisioterapeuta) pierde sentido, a veces, con las burocracias o las incoherencias del sistema relacionadas con las bajas y altas laborales, los seguros, etc.
Son cosas que escapan del control de la persona, pero es la realidad, por desgracia, de algunas situaciones y por ello merecen un punto en este artículo.
En EFiR informamos de cada fase del proceso de recuperación y establecemos objetivos a corto, medio y largo plazo para que la persona pueda saber en qué momento se encuentra y cuáles son los siguientes pasos para poder aceptar mejor los plazos de su VOLVER.
